Cómo hacer un americano (y long black): receta y proporción

Respuesta rápida

Un americano es un espresso alargado con agua caliente. La proporción café-agua va de 1:2 a 1:4, casi siempre en torno a 1:3, para un volumen servido de unos 150 a 240 ml. La diferencia clave: para un americano se extrae el espresso y se añade el agua encima, lo que rompe la crema y da una taza suave. Para un long black (el estilo australiano y neozelandés) se vierte primero el agua caliente y luego el espresso encima, lo que conserva la crema y mantiene más cuerpo. El agua no diluye la cafeína: un doble americano sigue en torno a 120 a 130 mg, igual que su doble espresso.

Lo esencial
  • Base de café: espresso simple o doble, unos 30 a 60 ml
  • Agua caliente: 120 a 180 ml a unos 85 a 90 grados Celsius
  • Proporción café-agua: 1:2 a 1:4, a menudo en torno a 1:3
  • Volumen servido: 150 a 240 ml para un americano, más ajustado para un long black (120 a 150 ml)
  • Orden de vertido: espresso y luego agua = americano; agua y luego espresso = long black
  • Cafeína: igual que el espresso de base, unos 120 a 130 mg para un doble

Qué es un americano

Americano: un espresso alargado con agua caliente en una taza grande
Un americano: espresso alargado con agua caliente, para una taza larga y suave.

El americano, o caffè americano, es uno de los cafés más sencillos del repertorio: un espresso, algo de agua caliente, nada más. La idea es estirar la concentración de un espresso hasta un café negro más largo y fácil de beber, sin reducirlo a una taza aguada. Ahí está todo el arte. Quieres el volumen del café de filtro, pero con la profundidad y el carácter de un espresso bien extraído por detrás.

Su nombre arrastra una historia de guerra. El origen más citado apunta a los soldados estadounidenses destinados en Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Acostumbrados al café de filtro, encontraban el espresso italiano demasiado intenso y lo cortaban con agua caliente para recuperar algo familiar. Los italianos bautizaron el resultado como caffè americano, café americano. Como con la mayoría de estos relatos, conviene tomarlo como una anécdota muy difundida y no como una fecha grabada en piedra, pero resume bien la lógica de la bebida: un espresso estirado para un paladar criado con café largo.

Lo más importante de entender se reduce a una palabra: orden. Según añadas el agua antes o después del espresso, obtienes dos bebidas distintas. Espresso primero, agua después: eso es el americano, y el agua que cae rompe la crema. Agua primero, espresso después: eso es el long black, popularizado en Australia y Nueva Zelanda, donde el espresso se desliza sobre el agua y conserva su capa de crema. Los mismos ingredientes, el gesto invertido, un resultado distinto.

Ingredientes y equipo

Para un americano en casa todo depende de la calidad del espresso de base y de un agua caliente a la temperatura justa. La lista es corta.

  • 18 a 20 g de café recién molido para espresso, molienda fina (cesta doble)
  • 120 a 180 ml de agua caliente a unos 85 a 90 grados Celsius, justo por debajo del hervor
  • Agua filtrada para la máquina, que marca mucho en una bebida tan sobria
  • Una máquina de espresso, un hervidor o la salida de agua caliente de la máquina, y una taza de 150 a 240 ml
  • Una báscula y, idealmente, un termómetro para acertar la temperatura del agua

Los pasos paso a paso

El éxito se reduce a dos ajustes: un espresso limpio y bien extraído y un agua caliente justo por debajo del hervor. Un agua demasiado caliente quema el café y aporta amargor; un agua tibia da una taza plana.

  1. Ajustar la molienda y la dosis. Pesa 18 a 20 g de café recién molido para una cesta doble, con una molienda fina de espresso. Reparte la molienda de forma uniforme y prensa a nivel.
  2. Calentar el agua. Lleva agua filtrada a unos 85 a 90 grados Celsius. Si usas un hervidor, deja reposar el agua recién hervida unos treinta segundos antes de verter: bajar justo por debajo del hervor evita cocer el café.
  3. Extraer el espresso. Inicia la extracción de un doble espresso, unos 60 ml, en 25 a 30 segundos. Un café intenso y de cuerpo jaroposo da al americano su columna vertebral; para una taza más ligera, un espresso simple de unos 30 ml también funciona.
  4. Alargar con agua caliente. Para un americano, vierte el espresso en la taza de 150 a 240 ml y añade 120 a 180 ml de agua caliente encima, apuntando a una proporción de en torno a 1:3. Para un long black, invierte: pon primero el agua caliente en la taza y extrae el espresso directamente encima, lo que conserva la crema. Prueba y ajusta la cantidad de agua a lo largo de varias tazas según la prefieras más ajustada o más larga.

Americano, long black, lungo y espresso: la tabla

Estas cuatro bebidas parten todas del mismo espresso, pero difieren en cómo se aporta el agua y, por tanto, en la taza. Los valores siguientes son referencias habituales del café de especialidad.

Bebida Orden de vertido Proporción café-agua Volumen y perfil
Americano espresso y luego agua caliente en torno a 1:3 (1:2 a 1:4) 150 a 240 ml, suave y liso, crema rota
Long black agua caliente y luego espresso en torno a 1:2 120 a 150 ml, más ajustado, crema conservada
Lungo agua pasada a través de la molienda extracción larga, sin agua añadida 60 a 120 ml, más amargo, extraído más tiempo
Espresso sin agua añadida sin dilución 25 a 60 ml, concentrado, crema espesa

En resumen: el americano y el long black parten del mismo par espresso y agua caliente, pero el orden de vertido lo cambia todo. El lungo no diluye a posteriori: pasas más agua a través de la molienda durante la extracción, lo que alarga el shot pero también arrastra más amargor. El espresso, por último, sigue siendo la base concentrada de la que derivan todas estas tazas.

Preguntas frecuentes sobre el americano

¿Qué diferencia hay entre un americano y un long black?

La diferencia está en el orden de vertido. Para un americano se extrae primero el espresso y luego se añade el agua caliente encima, lo que rompe la crema y da una taza más suave y lisa. Para un long black (el estilo australiano y neozelandés) se vierte primero el agua caliente y se extrae el espresso encima, lo que conserva la crema y mantiene más cuerpo. El long black además suele ser más ajustado, en torno a una proporción 1:2, en una taza más pequeña.

¿Cuál es la proporción de un americano?

Un americano usa una proporción espresso-agua que va de 1:2 a 1:4, casi siempre en torno a 1:3. En la práctica, un doble espresso de unos 60 ml se alarga con 120 a 180 ml de agua caliente a unos 85 a 90 grados Celsius, para un volumen servido de alrededor de 150 a 240 ml. Cuanta más agua añades, más larga y suave queda la taza.

¿Tiene un americano más cafeína que un espresso?

No. El agua caliente alarga el volumen pero no añade cafeína. Un americano contiene por tanto más o menos la misma cafeína que el espresso sobre el que se construye: unos 120 a 130 mg para un doble espresso, frente a unos 60 a 75 mg para uno simple. Lo que cambia es el volumen de la bebida, no la dosis de cafeína.

¿De dónde viene el nombre americano?

El nombre se asocia a los soldados estadounidenses destinados en Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Acostumbrados al café de filtro, encontraban el espresso italiano demasiado intenso y lo alargaban con agua caliente para acercarse al café que conocían. Los italianos bautizaron esta preparación como caffè americano, café americano. Es el origen más citado, conviene tomarlo como una anécdota muy difundida y no como un dato fijo.

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