Fundamentos, aromas y cata

¿Qué es la acidez de un café?

La acidez del café es una sensación viva en los lados de la lengua, no debe confundirse con la aigreur. El café filtro tiene un pH entre 4,8 y 5,1 — más cercano a la cerveza que al jugo de limón. Cinco ácidos dominan: clorogénico (hasta 7 % del grano verde), cítrico, málico, fosfórico (firma de los Kenia) y acético. La altitud (más de 1 500 m) y el procesado lavado son sus principales aliados.

La acidez en café de especialidad no es un defecto sino un atributo: corresponde al pH real del líquido (entre 4,85 y 5,10 para un café bien extraído) y a la presencia de ácidos orgánicos — cítrico, málico, tartárico, fosfórico — cuya concentración y tipo varía con el origen, la altitud y el procesado.

Químicamente, el ácido clorogénico es el más abundante en el grano verde — hasta 7 % del peso seco. Durante el tueste se degrada en ácido quínico y caféico, responsables a veces de un amargor en boca. Los ácidos cítrico (cítricos, manzana verde) y málico (uva, manzana) son los más buscados en specialty: caracterizan los cafés africanos de altitud, lavados, cosechados maduros. El ácido fosfórico, raro en plantas alimentarias, da a los grandes Kenia su sensación efervescente — marcador casi exclusivo de los suelos volcánicos de la Great Rift Valley.

La SCA distingue cuatro cualidades de la acidez en cupping: intensidad (cuán fuerte), estructura (tartárica, vinosa, fosfórica), claridad (limpia o turbia), y equilibrio con el dulzor. Una acidez sin dulzor se percibe como agresiva; una acidez con dulzor se vuelve juicy — el adjetivo más usado por los Q Graders para describir un Yirgacheffe lavado o un Kenya AA.

La altitud es el principal regulador natural. Por encima de 1 500 m el ciclo de maduración se alarga, la cereza concentra más ácidos orgánicos y azúcares. Los cafés etíopes (1 800-2 200 m), colombianos del Huila o Nariño, y kenianos de Nyeri tienen sistemáticamente más acidez que los brasileños de Minas Gerais cultivados a 800-1 200 m. El procesado lavado preserva la acidez; el natural la enmascara con más dulzor; el honey ocupa una posición intermedia.

Puntos clave

  • pH típico de un café filtro: entre 4,8 y 5,1
  • Ácido más abundante en grano verde: clorogénico (hasta 7 % peso seco)
  • Ácidos buscados en specialty: cítrico, málico, fosfórico
  • Marcador volcánico: ácido fosfórico (Great Rift Valley)
  • Cuatro cualidades en cata SCA: intensidad, estructura, claridad, equilibrio
  • Altitud que potencia la acidez: superior a 1 500 m
  • Procesado que la preserva mejor: lavado

La acidez del café: un atributo con muchas caras

La acidez es uno de los diez atributos evaluados en el protocolo de cupping SCA y probablemente el más polarizante entre los consumidores de café. Para quien no tiene formación en cata, «ácido» suena negativo — evoca el vinagre, el limón en exceso, algo agresivo. Para el catador experto, la acidez es la firma de origen, el indicador de la altitud y el proceso, el equivalente en café de la acidez mineral del champán o de la acidez maláctica de un Borgoña. Los cafés de especialidad producidos en altitudes superiores a 1.800 msnm — como los de las zonas cafetaleras de Kenia, Etiopía, Colombia Nariño o Guatemala Huehuetenango — tienen una acidez estructurada que actúa como columna vertebral del perfil aromático. Sin esa acidez, los aromas florales y afrutados perderían su punto de anclaje y el café se volvería plano y aburrido. La acidez del café proviene principalmente de ácidos orgánicos acumulados en el grano durante el desarrollo del fruto: ácido cítrico, málico, tartárico, fosfórico y acético en concentraciones que dependen de la variedad, la altitud, la madurez y el procesado. El tueste degrada estos ácidos progresivamente: a mayor grado de tueste, menor acidez percibida.

La acidez se puntúa en la hoja SCA tanto por intensidad (cuánto) como por calidad (qué tipo). Una acidez intensa pero áspera, vinagrada o metálica obtiene puntuación baja a pesar de su fuerza. Una acidez media pero de textura sedosa, que recuerda al jugo de frambuesa o al té de hibisco, obtiene puntuación alta. Esta distinción entre intensidad y calidad de la acidez es fundamental para comprender por qué dos cafés con el mismo nivel de acidez percibida pueden tener scores muy distintos en este atributo.

Recomendaciones prácticas

Para desarrollar tu apreciación de la acidez de manera práctica, comienza por explorar tres niveles bien diferenciados: un Brasil natural (acidez baja), un Colombia lavado de altura media (acidez media, tipo manzana verde), y un Etiopía Yirgacheffe lavado (acidez alta, tipo cítrico y bergamota). Pruébalos en la misma sesión a la misma temperatura (65-70 °C) para tener el mismo punto de referencia térmico. Identifica en qué zona de la lengua sientes cada acidez, cuánto tiempo persiste y cómo cambia cuando el café se enfría. Esta exploración de tres niveles te dará un eje de referencia personal para la acidez que ningún manual puede darte mejor que tu propio paladar.

— Isabel Fuentes, Exploradora del café, expertcafé.be