Fundamentos, aromas y cata

¿Cómo funciona la puntuación cupping SCA del café de especialidad?

La puntuación cupping SCA evalúa diez atributos sensoriales en cinco tazas preparadas simultáneamente del mismo lote: fragancia, aroma, sabor, regusto, acidez, cuerpo, balance, uniformidad, taza limpia y dulzura. La suma de las notas individuales determina el score total; un mínimo de 80 puntos sobre 100 es el umbral que clasifica oficialmente el café como café de especialidad.

La puntuación SCA cupping suma los puntajes de 10 atributos (cada uno de 6 a 10) para obtener un total de 0 a 100: un café alcanza specialty a partir de 80 puntos, los mejores lotes de competición superan los 90, y los Geisha de Panamá de subasta han llegado a 97 puntos — una escala que comprime enormes diferencias de calidad en apenas 20 puntos.

La secuencia de evaluación es rigurosa y cronometrada. Primero, el catador evalúa la fragancia del café molido en seco, antes del vertido del agua. Este es el momento para capturar los compuestos volátiles más ligeros, que se disipan rápidamente. Luego se vierte el agua y se evalúa el aroma húmedo durante los primeros treinta a cuarenta y cinco segundos. A los cuatro minutos exactos, el catador rompe la costra superficial con una cuchara, empujando el café hacia el fondo y aspirando los aromas liberados — este momento es de alta concentración informativa. Se retira la espuma y los sólidos flotantes, y se espera a que el café se enfríe a 70–75 °C (temperatura que permite evaluar sabor, regusto, acidez y cuerpo con plena sensibilidad) y luego a menos de 50 °C para la evaluación en frío, donde los defectos y matices sutiles son más perceptibles.

El sistema de puntuación utiliza una escala de 6 a 10 con intervalos de 0,25. No se puntúa por debajo de 6, ya que eso indicaría un café con defectos graves que lo descalificarían automáticamente. La escala verbal asociada a los números es: 6,00 Good; 7,00 Very Good; 8,00 Excellent; 9,00 Outstanding; 10,00 (prácticamente inalcanzable en la práctica). La mayoría de los cafés de especialidad puntúan entre 6,75 y 8,50 en cada atributo, lo que permite sumas totales en el rango de 80 a 90 puntos. Cafés de 90+ son estadísticamente raros — representan los mejores lotes de las mejores cosechas en las mejores fincas del mundo.

El sistema de defectos opera en paralelo al scoring de atributos y puede anular un score de otra forma elevado. Se evalúan 300 gramos de café verde antes del cupping: los defectos primarios (grano negro completo, grano fermentado, grano con cuerpo extraño, daño grave de insecto) y secundarios (grano parcialmente negro, grano parcialmente fermentado, grano inmaduro, grano flotador, cáscara, grano partido) se cuentan y clasifican. Un solo defecto primario en la muestra de 300 gramos descalifica el lote de la categoría Specialty, independientemente del score que obtenga en cupping. Esta condición sine qua non — cero defectos primarios — es la razón por la que la cosecha selectiva y el control de calidad en el procesado son determinantes para alcanzar los 80 puntos SCA.

Protocolo cupping SCA: parámetros clave

  • Ratio de infusión: 8,25 g de café molido por 150 ml de agua
  • Temperatura del agua: 93 °C ± 1 °C
  • Tiempo de infusión: 4 minutos exactos
  • Número de tazas por lote: 5 (para evaluar uniformidad)
  • Muestra de café verde analizada: 300 g (clasificación de defectos)
  • Temperatura de evaluación de sabor: 70–75 °C
  • Temperatura de evaluación en frío: < 50 °C
  • Escala de puntuación por atributo: 6,00 a 10,00 (intervalos de 0,25)
  • Umbral mínimo de especialidad: 80,00 puntos sobre 100
  • Defectos primarios: descalifican automáticamente el lote

La calibración del catador: clave para la fiabilidad de los 80 puntos

Un score de 80 puntos SCA solo tiene valor si el catador que lo emite está calibrado. La certificación Q Grader del Coffee Quality Institute (CQI) es el estándar profesional de referencia: implica superar 22 pruebas que evalúan discriminación aromática, identificación de defectos, calibración de scores y coherencia en cupping a ciegas. La formación para obtener la certificación Q Grader dura entre cuatro y seis días intensivos, con tasas de aprobación en primera convocatoria de entre el 40% y el 60%. La certificación debe renovarse cada tres años mediante pruebas de recalibración, lo que garantiza que el estándar de 80 puntos mantenga su coherencia a lo largo del tiempo. En Bélgica y los Países Bajos, la comunidad de Q Graders certificados es pequeña pero activa, con representación en tostaderías como OR Coffee y en el sector académico de alimentación. Esta calibración continua es lo que hace del cupping SCA un sistema de evaluación fiable a escala internacional, reproducible en Bruselas, Bogotá, Tokio o Nairobi.

— Isabel Fuentes, Exploradora del café, expertcafé.be