Honduras y Nicaragua: las dos mitades olvidadas de Centroamérica cafetera

Por Isabel Fuentes · Publicado el 28 de abril de 2026 · Orígenes y terroirs · Lectura: 8 min

Resumen rápido: Honduras es hoy el quinto productor mundial de café (alrededor de 5.7 millones de sacos en 2024-2025) y el primero de Centroamérica. Nicaragua produce alrededor de 2.3 millones de sacos. Sin embargo, la narrativa cafetera global menciona desproporcionadamente a Guatemala y Costa Rica. Las regiones de Marcala, Copán, Santa Bárbara, La Paz (Honduras), Matagalpa, Jinotega y Nueva Segovia (Nicaragua) producen cafés que ya compiten en cualquier circuito specialty. La asimetría es de marketing, no de calidad.

La pregunta que más me hacen colegas europeos cuando hablo de café centroamericano es siempre la misma: «¿Cuál es mejor, Guatemala o Costa Rica?». Mi respuesta sistemática: «No estás haciendo la pregunta correcta. Pregúntate más bien por qué nunca te preguntan por Honduras y Nicaragua». La invisibilidad de esos dos orígenes en la conversación cafetera europea es un problema de marketing, no de calidad. Vale la pena corregirlo.

Honduras: el gigante invisible

Honduras es el quinto productor mundial de café. La cosecha 2024-2025 produjo aproximadamente 5.7 millones de sacos, según datos de IHCAFE (Instituto Hondureño del Café). Es más que Guatemala (3.5 millones), El Salvador (0.7 millones) y Costa Rica (1.5 millones) juntos. Sin embargo, el reconocimiento internacional es comparativamente menor. Las razones son tres: histórico (Honduras consolidó su producción cafetera tarde, en los 80-90), estructural (alta dependencia de cooperativas con marca colectiva poco diferenciada) y comercial (canales de exportación dominados por traders internacionales que no construyeron narrativa de origen).

Las regiones cafeteras hondureñas

IHCAFE reconoce seis regiones cafeteras en Honduras. Las cuatro más relevantes son:

Copán. Frontera con Guatemala, suelos calizos, altitud 1.000-1.500 metros. Perfil tradicional: dulzura cremosa, cuerpo medio, notas de cacao y nuez. Es la región más cercana al perfil clásico guatemalteco.

Santa Bárbara. Probablemente la región hondureña con más reconocimiento internacional reciente. Altitud 1.300-1.700 metros, suelos volcánicos. Productores como José Pulido, Marysabel Caballero y Moisés Herrera han ganado Cup of Excellence Honduras múltiples veces. Perfil: acidez cítrica, dulzura panela, complejidad afrutada.

Marcala (La Paz). Primera denominación de origen cafetera de Centroamérica (2010), tradición indígena Lenca. Perfiles dulces con notas de miel y cacao, cuerpo medio. La cooperativa COMUCAP (mujeres) es una referencia.

Intibucá. Altitudes superiores a 1.500 metros, suelos arcillosos. Perfiles cada vez más experimentales con honey y anaeróbicos en los últimos cinco años.

Nicaragua: el otro silencio

Nicaragua tiene tres regiones cafeteras principales: Matagalpa, Jinotega y Nueva Segovia. Las altitudes van de 1.000 a 1.700 metros, los suelos son volcánicos o arcillosos según la zona. La producción anual de 2.3 millones de sacos es significativa, aunque menor que la hondureña.

Lo que distingue a Nicaragua es la concentración de variedades clásicas y experimentales. Pacamara, hibrido de Pacas y Maragogype creado en El Salvador en los 50, encontró en Nicaragua condiciones ideales y se ha convertido en bandera del país. Las fincas Mierisch (familia con varias propiedades en Jinotega y Nueva Segovia) son referencia mundial en Pacamara y han ganado múltiples concursos internacionales.

Nueva Segovia, frontera con Honduras, es la región nicaragüense con mayor proyección internacional. Las fincas Las Brumas, Tepeyac, El Suspiro produjeron en la última década lotes que se han vendido en subastas a precios récord para café centroamericano (más de 100 USD por libra para microlotes Geisha).

El factor sociopolítico. Tanto Honduras como Nicaragua han atravesado contextos políticos complicados que afectaron la promoción internacional de su café. La crisis política nicaragüense desde 2018, las migraciones masivas hondureñas, la inestabilidad en relaciones comerciales con Estados Unidos, han creado un ambiente menos favorable a la construcción de marca-país. Eso no afecta la calidad agronómica, pero sí afecta la visibilidad mediática.

El paradoja Cup of Excellence

Cup of Excellence Honduras y Cup of Excellence Nicaragua llevan más de quince años funcionando con resultados consistentes. Los lotes ganadores puntúan regularmente 89-92 SCA, niveles comparables o superiores a los de Cup of Excellence Costa Rica o Guatemala. Sin embargo, los precios pagados por los lotes hondureños y nicaragüenses tienden a ser inferiores, en el orden del 20-30%, frente a lotes equivalentes de Guatemala o Costa Rica.

La paradoja revela algo importante: el mercado paga por marketing tanto como por calidad. Un lote 90 SCA de Hondurás se vende más barato que un lote 88 SCA de Costa Rica, no porque sea peor, sino porque la narrativa de origen es menos potente. Para el comprador europeo perspicaz, eso es una oportunidad: comprar calidad equivalente a precio inferior.

Las cooperativas y los productores referencia

En Honduras: COMSA (Marcala, cooperativa orgánica con más de 1.500 socios), COMUCAP (mujeres en La Paz), CAFESA (Santa Bárbara), Catracha Coffee Company (proyecto de exportación directa fundado en Santa Elena, Lempira). Productores individuales: Marysabel Caballero, José Pulido, Moisés Herrera, Benjamín Paz.

En Nicaragua: la familia Mierisch (Don Esteban, La Esperanza, Limoncillo, Mama Mina), Daniel Mata, finca El Bosque, finca La Bastilla. Cooperativas: PRODECOOP, SOPPEXCCA, ATLANTIDA.

Por qué importa para el consumidor europeo

Tres razones concretas. Primera: relación calidad-precio. Como mencioné, los cafés hondureños y nicaragüenses bien hechos cuestan menos que sus equivalentes guatemaltecos o costarricenses. Para el bebedor europeo es ventaja real.

Segunda: diversidad sensorial. La paleta de Honduras (Marcala, Santa Bárbara, Copán) y Nicaragua (Pacamara, Geisha en Nueva Segovia) ofrece perfiles que los orígenes más conocidos no replican.

Tercera: efecto narrativo. Comprar café hondureño o nicaragüense con conocimiento es contribuir a corregir la asimetría de visibilidad que ha penalizado a estos orígenes durante décadas. No es militancia, es justicia comercial.

Cómo encontrarlos en España y Bélgica

La presencia de cafés hondureños y nicaragüenses en cafeterías de tercera ola europea ha crecido visiblemente desde 2020. Tostadurías como Right Side (Barcelona), Three Marks (Barcelona), Hola Coffee (Madrid), MOK Coffee (Bélgica), The Barn (Berlín), Drop Coffee (Estocolmo), trabajan regularmente con productores de Santa Bárbara o Nueva Segovia. La carta cambia por temporada (la cosecha hondureña es noviembre-marzo, la nicaragüense es similar), pero hay disponibilidad continua.

La próxima vez que estés en una cafetería de specialty y la carta tenga Honduras o Nicaragua, pídelo. Es muy probable que descubras un café que cambia tu mapa mental del café centroamericano. Y eso, para alguien que sigue el mundo del café, es uno de los placeres más concretos que el oficio puede ofrecer.

Isabel Fuentes

Isabel Fuentes es periodista y especialista en café de origen latinoamericano. Tras una década viajando entre fincas en Colombia, Guatemala, Costa Rica y México, y trabajar como tostadora invitada en Madrid y Barcelona, escribe para expertcafe.be sobre la cadena del café desde la cereza hasta la taza, con especial atención a los productores hispanohablantes y a la conexión entre Latinoamérica y Europa.

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