☕ 3 puntos clave

  1. Todo procesamiento incluye fermentación: en lavado dura 12-72 h en tanques abiertos; en honey y natural ocurre durante el secado en mucílago o cereza.
  2. Anaeróbica (sin oxígeno): tanques sellados 12-120 h, dominan Lactobacillus; carbónica adapta técnica del vino Beaujolais con CO2 controlado.
  3. Entre los productores que han empujado el control de la fermentación destacan Diego Bermúdez, en Finca El Paraíso (Cauca, Colombia), y Francisca y Óscar Chacón, del micromolino Las Lajas (Costa Rica), de los primeros en trabajar honey y naturales de calidad en Centroamérica.

¿Qué es la fermentación del café? Guía completa de los procesos

Por Isabel Fuentes · abril 2026 · Procesos y beneficio

¿Qué ocurre en la cereza durante los primeros días tras la cosecha?

La fermentación del café empieza tras la cosecha, cuando la cereza contiene mucílago azucarado que debe eliminarse. Esto se hace por fermentación microbiana: levaduras y bacterias consumen los azúcares y liberan compuestos volátiles. Durante décadas se consideró solo una etapa técnica; desde 2010 los productores la entienden como herramienta sensorial: cambiando microorganismos, tiempos y temperaturas, modulan el perfil final.

¿Qué microorganismos trabajan cuando el tanque está abierto al aire?

Con el tanque abierto conviven tres grupos en equilibrio: levaduras del género Saccharomyces, bacterias acéticas (Acetobacter) y bacterias lácticas (Lactobacillus). El oxígeno favorece a las acéticas, que oxidan el etanol de las levaduras y dan a la taza una acidez brillante y nítida. La duración habitual va de 12 a 72 horas según la temperatura ambiente y la altura de la finca. Es la configuración del proceso lavado tradicional, todavía la más extendida en café de especialidad.

¿Cómo cambia la comunidad microbiana al sellar el tanque?

Al sellar el tanque desaparece el oxígeno, retroceden las bacterias acéticas y se imponen Lactobacillus y Leuconostoc. Producen ácido láctico y compuestos exóticos: fresa fermentada, lichi, rosa, canela. Los tiempos van de 24 a 120 horas y las temperaturas de trabajo suelen situarse entre 18 y 25 °C. En Colombia, Diego Bermúdez ha llevado esta vía al extremo en Finca El Paraíso (Cauca) con doble fermentación a baja temperatura y un choque térmico final de agua caliente y fría sobre café Castillo.

¿Qué papel juega el CO2 dentro de la cereza entera?

El CO2 desplaza el oxígeno y cede el trabajo a las enzimas de la propia cereza. Inspirada en el Beaujolais, la maceración carbónica satura el tanque antes de sellarlo: la fruta entera fermenta por dentro, consume parte de sus azúcares, degrada el ácido málico y genera alcoholes superiores y precursores aromáticos. De ahí los perfiles muy frutales, de fresa y fruta tropical. La técnica entró en el circuito del café en 2015, cuando Saša Šestić ganó el campeonato mundial de baristas con un Sudan Rume colombiano macerado en carbónico. Ninety Plus, en Panamá, es otra de las fincas que ha construido su reputación sobre fermentaciones controladas.

¿Qué señales sensoriales delatan cada tipo de fermentación?

Lavado clásico: acidez limpia, dulzura moderada, perfil transparente del terroir (cata el origen, no el proceso). Anaeróbico: notas hiperfrutales, cuerpo denso, acidez láctica suave. Carbónico: dulzura caramelizada extrema, perfil casi licoroso. Honey y natural: dulzura de fruta madura, cuerpo medio-alto, acidez moderada. Con práctica, distingues procesos en 1-2 sorbos.

Comparativa: nuestras opciones recomendadas

Anaeróbico El Paraíso Cauca 250 g

Fermentación anaeróbica con choque térmico, el perfil más marcado de la lista. Precio orientativo: €28-€48.

Maceración carbónica Panamá 250 g

Fermentación intracelular bajo CO2, fruta roja fresca y notas fermentadas discretas. Precio orientativo: €35-€60.

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Nuestra selección

La fermentación es el campo más dinámico de la especialidad actual. Prueba un lavado, un natural y un anaeróbico en una misma semana: comprenderás por qué los procesos definen tendencias.

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¿Quiénes componen el microbioma de una finca y por qué importa?

La fermentación del café es un proceso microbiológico donde bacterias y levaduras naturalmente presentes en la cereza y en el ambiente de la finca transforman los azúcares del mucílago en ácidos orgánicos, alcoholes y otros compuestos que modifican el perfil del grano. Entender quiénes son estos microorganismos es entender por qué dos fincas vecinas con el mismo proceso pueden producir perfiles completamente distintos.

Los microorganismos dominantes en la fermentación aerobia del café lavado son las bacterias ácido-lácticas (Lactobacillus spp., Leuconostoc spp.) y las levaduras (principalmente Saccharomyces cerevisiae, la misma especie que hace el pan y la cerveza, y otras levaduras como Pichia, Candida y Kluyveromyces). Las bacterias ácido-lácticas producen ácido láctico y acético que contribuyen a la acidez compleja del café lavado bien fermentado. Las levaduras producen alcoholes y ésteres frutales que aportan notas de fruta madura y flor. La proporción entre estos microorganismos, determinada por la temperatura, la humedad, el tiempo de fermentación y la composición mineral del agua de lavado, es lo que hace único el perfil de cada fermentación.

La composición exacta de estas comunidades es un campo de investigación abierto. Los trabajos de metataxonomía publicados sobre fincas colombianas y brasileñas identifican decenas de géneros distintos en una sola fermentación espontánea, y todavía no existe un mapa estable que asocie cada comunidad con un perfil sensorial concreto. Lo que sí se observa de forma constante es que la temperatura ambiental gobierna la velocidad: en altitud, con noches frías, la fermentación se alarga y el resultado suele describirse como más matizado.

¿Qué instrumentos permiten repetir una fermentación con precisión?

Tres instrumentos bastan para pasar del azar al protocolo: un termómetro, un refractómetro y un pH-metro. Son la respuesta técnica a la variabilidad inherente de la fermentación tradicional. En lugar de dejar que la fermentación ocurra bajo las condiciones ambientales del día (que varían con el clima, la temperatura y la lluvia), los productores más técnicos controlan temperatura, pH, tiempo y en algunos casos la inoculación de levaduras específicas para guiar el proceso hacia perfiles deseados. Es la aplicación de los principios de la enología al post-cosecha del café.

Las herramientas son sencillas pero efectivas: tanques de plástico alimentario con termómetro digital para monitorear la temperatura, refractómetro para medir la concentración de azúcares durante la fermentación (el Brix disminuye a medida que los microorganismos consumen los azúcares), y pH-metro para seguir la acidificación progresiva. Un productor colombiano de Huila que controla estos parámetros puede repetir un proceso de fermentación aerobia a 18°C durante 36 horas con precisión de ±2 horas y ±1°C, produciendo lotes con perfil sensorial consistente cosecha tras cosecha.

La inoculación de levaduras seleccionadas es el nivel siguiente de control. Existen ya gamas desarrolladas para el café, como LalCafé de Lallemand, con cepas de Saccharomyces cerevisiae escogidas para el beneficio y asociadas a orientaciones aromáticas distintas. Otros productores ensayan con cepas de origen vinícola. La lógica es la misma que en enología: sembrar una población conocida reduce el margen de azar de la fermentación espontánea, a cambio de una intervención que parte del sector considera una pérdida de expresión del terroir.

¿Cuánto dura la fermentación en cada tipo de beneficio?

La duración cambia por completo de un beneficio a otro: horas en el lavado, semanas en el natural. El proceso lavado (washed) fermenta el grano despulpado con mucílago en tanques de agua durante 12-72 horas: las bacterias y levaduras degradan el mucílago que protege el pergamino. El proceso natural (natural/dry) fermenta la cereza entera al sol durante 15-30 días: la fermentación ocurre dentro de la pulpa que rodea el grano, impregnándolo de azúcares fermentados que producen notas de fruta roja, vinagre de frutas y fermento. El proceso honey deja parte del mucílago (entre 20% y 100% según el tipo de honey) durante el secado: fermentación intermedia con características mixtas.

El tiempo de fermentación en el proceso lavado es el parámetro más sensible. Fermentación corta (12-24 horas, frecuente en zonas frías de alta altitud) produce café más limpio y con mayor acidez nítida. Fermentación larga (48-72 horas, común en zonas más cálidas o en productores que buscan mayor complejidad) produce mayor profundidad de sabor pero mayor riesgo de defecto si la temperatura o la humedad se descontrolan. El "sobre-fermentado" (fermentado demasiado tiempo) produce defectos de vinagre, putrefacción y sabor de cebolla que destruyen el lote. Es el mayor riesgo del proceso lavado en climas húmedos y cálidos, y explica por qué la altitud (que reduce la temperatura ambiental) es tan importante para la calidad del café lavado.

Una nota final importante para el consumidor: los defectos de fermentación del café (el "ferment defect" en terminología SCA) son los más comunes en los cafés naturales de baja calidad y en los lavados con tiempos de fermentación no controlados. El defecto huele a vinagre, cebolla fermentada o putrefacción. Cuando se presencia en taza como sabor dominante en un café comercial, generalmente indica un problema de proceso en origen: fermentación demasiado larga, temperatura demasiado alta o falta de control del pH. El mundo de la especialidad considera estos defectos inaceptables y los descalifica en las catas de control de calidad. Si encuentras ese sabor en un café que te vendieron como de especialidad, hay un problema de calidad real que vale la pena comunicar al tostador.